
Sin saber que tú me habías hallado
yo te buscaba fervorosamente
desde el génesis serías mi amado,
ignorante, hurgaba incansablemente
Con tu cielo aquel me has enamorado
en predestinación celosamente
mis pies, ambos, has guiado a tu lado
calzándolos de amor amablemente
Tuya soy y he sido desde el principio
cuando todo el universo era bruma
cuando este mundo nuestro, era un vacío
pensaste en mí y escribiste con pluma
éste, el deseo de amarte que ansío
éste, que día a día aumenta y suma.