
Desde la oscuridad suben mis manos hasta ti
desde el lecho donde duerme el cuerpo
desde el confín donde reside el gusano
desde allí, yo voy a ti luz espléndida
Como el brote que lucha contra su prisión
como ensanchado la vaginal pared
como el tren que sueña el fin del túnel
desde allí, yo voy a ti luz espléndida
Porque tú eres mi voluntariosa libertad
la desnudes de la naturaleza misma
luz que nutres mi vida de matices
espantando los grises más álgidos.
Luz espléndida
albor, luminiscencia,
fulgor de vida
¡Voy a ti!