
en tu cuerpo abandonado y ajeno
cubriré de piel y espíritu
en un abrazo íntimo.
Te uniré a mi, uno a uno,
te rodearé y serás vida.
Corearás en los laberintos
que se pintaban de oscuridad
con luces de diademas, tu voz,
dará testimonio de aquello.
Te uniré a mi, uno a uno,
te rodearé y serás vida.



