martes, 2 de junio de 2009

A Salvador



Salvador del espíritu del poeta
eres entre tiernas rosas su suavidad,
entre sus terciopeladas pieles,
besos de versos, dulces de miel

Licor en palabras vertidas
en blancos papiros nunca vistos
frágil y fulgurante luz centellante,
brillando en calidos murmullos de agua

Ahí te veo vertido poeta del romance
cabalgando sobre corceles diamantes,
una rima a otra rima, un enamorándote
sintiéndote, abrazándote y besándote

Salvador, de un suspiro en la vida
un pequeño niño,
Salvador, recogiendo palabras
un hermoso nido.

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