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lunes, 6 de abril de 2009

La memoria génetica


Las pequeñas células se comunican mediante una descarga químico-eléctrica y ahí traspasan información, traspasan eso que es invisible a un microscopio. La llamada sinapsis es el lenguaje que ellas utilizan para estar comunicadas, unidas por algo invisible que las mantiene en su lugar sabiendo que deben hacer y cual va a ser su existir. Sinapsis, en otras palabras “Juntos con firmeza”, que hermosa palabra para identificar su tarea, y al verlas físicamente recuerdo el universo, entonces pienso, “El micro es igual al macro”. En el micro nos encontramos con estrellas llamadas los astrositos, encargadas de trasmitir y comunicarse, en el macro, el universo nos encontramos con estrellas físicas que nos trasmiten su calor y su luz.
Estamos rodeados y además portamos invisibilidades que nos permiten existir. Es intrigante saber que hay cosas invisibles que nos permiten vivir. Entonces ¿Por qué nos empeñamos en probar todo delante de vuestros ojos para creer?
Pero llevando esto a mi tema central, la memoria genética, es recordar que fueron tus raíces y saber que serás tú. Algo también trasparente que nos indica quienes somos y que tarea debemos realizar en este universo-cuerpo que nos ha tocado poseer.
La esencia de quienes somos se traspasa a través de esta memoria, indicándonos que seremos en el tiempo que nos toque existir en esta dimensión. Nuestra naturaleza no podrá ser otra, aun cuando nos empeñemos en ser otro, seremos lo que nuestros astrositos entregaron al iniciar la creación de nuestro cuerpo. Así mismo, nuestra alma será lo que corresponde a nuestro existir.
De un extremo a otro extremo, siempre habrá
un punto de diferencia, el que dictaminará en que extremo de la creación fuiste concebido. Ahora te incito a reflexionar ¿a qué extremo perteneces? (y que ganas de seguir escribiendo de este tema, pero, también, deseo saber que opinas tú)