Seguidores

Página principal

lunes, 27 de octubre de 2008

La práctica hace al maestro

Llevo 15 años capacitando a diversas personas, tanto niños jóvenes y adultos, y me he dado cuenta que el conocimiento que les he entregado a sido más efectivo cuanto más lo ejercitan. Luego recapacité, en las enseñanzas de grandes maestros espirituales, através de la historia, como son Jesús, Mahoma, Buda, Gandhi, y otros. Personalmente soy admiradora de las enseñanzas que dejó Jesús el Cristo, sin subestimar la de los otros, pues todas nos entregan misterios para hacer de nuestra vida en este plano algo maravilloso. Estos hombres hicieron de sus enseñanzas un sistema de vida, lo que hablaban y enseñaban, ellos lo practicaban. Ahora bien, todo el mundo sabe que Jesús nos enseño a amar como una herramienta de perfección. El misterio del amor trae consigo la victoria en todos los campos de nuestra vida, espiritual y material. Él perfecciono, la ley de Moisés, tan estricta y justa. Él nos enseño a amar incluso a nuestro enemigo, ¿Qué difícil de comprender por algunos? De hecho por ello es un misterio que solo algunos pueden comprender, y encontrarle el real alcance Inter dimensional que produce. El misterio del amor venció las barreras del tiempo y fue conocido más allá de los que, al perseguirlo, querían acallar sus enseñanzas, borrarlo, para que nadie lo recordara, pero esto no fue así y perduró hasta nuestros días. Fue un verdadero rey de Judíos, de todos aquellos judíos que creyeron en Él y reconocieron en el a un Mesías, hoy llamados cristianos. Realmente buscó a los perdidos, aquellos que no tenían un lugar en la sociedad de aquella época, aquellos errantes y sin consuelo, los locos que no cumplían con las costumbres dictadas por esos humanos, y por medio del amor venció.
Aprender a amar, para aprenderlo bien, practicarlo. De todas las cosas que conozco en esta vida y que en exceso no nos hace mal, es el amar.