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domingo, 14 de septiembre de 2008

La tristeza

Una vez más se confirma que los estados de tristeza son la mayoría influenciados por nuestros pensamientos, o los de otros. Pero al fin y al cabo son pensamientos.
Tengo la capacidad de cambiar rápidamente mis pensamientos, esto lo aprendí cuando estudiaba todas esas ciencias místicas, había un ejercicio que hacíamos cuando meditábamos. Utilizábamos la imaginación, le llamábamos “la imaginación creadora”. Cuando estábamos pensando algo triste, nos imaginábamos un final feliz, o pensábamos algo dulce, o simplemente pensábamos en un color, el naranjo, eso es práctica, al principio cuesta porque uno es recurrente, pero luego de unas cuantas horas practicando puedes hacerlo, y ya. Estas pensando en cosas buenas. En cosas que te mereces por ser una parte de la divinidad. En cosas como el perdón porque otros son ignorantes de lo que somos. En cosas como dar oportunidades a los otros y a uno mismo. Espero que puedas usarlas cuando estés así. Y si escribes algo triste, recuerda escribir 3 cosas felices para contrarrestar al inconciente.